
La Paciencia
Un día el profeta, que la paz y las bendiciones de Allah sean con él, vio una mujer llorando al lado de una tumba y le dijo: “Teme a Allah y se paciente”, ella que no le reconoció le contestó: “Déjeme con mi dolor, usted no está sufriendo mi desgracia”, y el profeta, que la paz y las bendiciones de Allah sean con él, se marchó. Entonces algunas personas le dijeron que era el mensajero de Allah, la mujer al escuchar esto se fue corriendo a la casa del profeta, que la paz y las bendiciones de Allah sean con él, para disculparse, le dijo que no le había reconocido entonces él, que la paz y las bendiciones de Allah sean con él, le dijo: “Hay que ser paciente ante el primer choque”. Es decir que la paciencia tiene que ser en el comienzo de la desgracia.
Cuando los incrédulos de Quraish se enteraron de que Amar Ibn Yasser, su padre Yasser y su madre Sumaya, que Allah esté complacido con todos ellos, se convirtieron al Islam, les sometieron a duras torturas, el profeta, que la paz y las bendiciones de Allah sean con él, cuando pasaba delante de ellos les decía: “Oh familia de Yasser, sed pacientes nuestro encuentro es en el paraíso”. (Lo narró al Hakim).