
En ocasiones soy preguntado sobre el tema del hiyab por algunos hermanos que quieren que yo aleccione a sus esposas o hijas, mostrándoles la obligatoriedad del hiyab. Si bien es cierto que el hiyab es obligatorio, y quiera Allah concederle a todas las hermanas en el Islam la fortaleza y la fe para vestirlo como corresponde, esos mismos hermanos envían un mensaje contradictorio a esas mujeres, y también a su fe, cuando ellos mismos no cumplen con una obligación que Allah ha impuesto a los hombres.
Exacto, la barba.
Cuando Allah le ordena a las mujeres vestir el hiyab en el Corán, justifica la causa y dice: “¡Oh, Profeta! Dile a tus mujeres, a tus hijas y a las mujeres de los creyentes que se cubran con sus mantos; es mejor para que se las reconozca y no sean molestadas. Allah es Absolvedor, Misericordioso.” (33:59) es decir, que al identificarlas como musulmanas no sean molestadas ni tentadas, porque el hiyab demuestra que son personas religiosas, que buscan la complacencia de Allah y no se mezclan ni buscan los placeres pasajeros de esta vida a costas de la fe del corazón y la recompensa del más allá.